| Información en tu correo |
| Inscríbete y recibe el devocional u otra información de tu interes. |
|
| « Septiembre de 2010 » |
L |
M |
M |
J |
V |
S |
D |
| | | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | |
|
Página Principal >> Artículos>> LA FAMILIA QUE PROGRESA
Este artículo fue escrito basado en una conferencia de
Jhon Milton Rodríguez para jhonmilton.org
|
Temas relacionados:AñO 2008, AñO DE NUEVOS COMIENZOS. AUTORIDAD FRENTE A LA ADVERSIDAD. ROMPIENDO LOS LíMITES A TRAVéS DE LA FE MARCA LA DIFERENCIA SUPERANDO DESAFíOS CON EL PODER DE LA FE
|

Cita bíblica : Salmo 127:1-5
La única forma de progresar es que la familia entienda qué es una familia; infortunadamente, como no preparan a las personas para ello. Porque se prepara a los hijos para ser un profesional, más no, para ser familiar, todo se invierte es para tener una buena preparación académica, pero cómo poder desempeñar un buen papel cuando esté formando su propia familia, eso no se tiene en cuenta. La familia no se forma en la Iglesia, ni en la escuela, la familia, es nuestra responsabilidad, aunque el Espíritu Santo sí nos ayuda, debemos entender que el Señor perfecciona, pero no hace todo, de hecho nos ha dado una participación en todo, para que hagamos equipo con Él, pero espera que nosotros hagamos nuestra parte.
Por esa razón, si no se tiene un claro concepto de familia, y cómo vivir en ella; se pueden tener muchos negocios, pero sin un núcleo familiar feliz, las otras áreas de la vida no van a estar bien y por ende, esto se va a reflejar en nuestros negocios. Dios no quiere que tú vivas simplemente de emociones, por un momento bonito, porque si se vive sólo de momentos, sin buenos cimientos, el día de mañana todo se esfumará.
Querido lector el alimentarse diariamente, semanalmente de la palabra de Dios, le ayudará a construir bases sólidas para la edificación de tú vida y la de tú familia, es importante invertir en tu propia educación, ¡por supuesto que sí! Pero es igualmente importante, invertir en aprender a ser un buen miembro de familia, para ello debo aprender a obedecer a Dios, porque es importante formar y fortalecer la familia, a la luz de la Palabra de Dios. Obviamente, como se escucha en el argot popular, “nadie nace aprendido” por ello, es importante prepararse, por un lado una vida devocional consistente y una relación muy estrecha con Dios, meditación de Su palabra; además, comprarse buenos libros que nos ayuden en ese tema, comprar los materiales que como Iglesia, tenemos a su disposición, escuchar una y otra vez, las conferencias, todo en búsqueda de una buena preparación personal, que dará como resultado, un excelente miembro en el hogar.
Hemos visto “enredos familiares" en los que el hijos regañan a sus padres, las esposas actúan como el padre. Este tipo de familias no son bien vistas ante los ojos de Dios, por eso es importante formar nuestras familias en el amor de Dios, para que sean familias funcionales y las personas que la conforman, estén siempre felices, que es el secreto para ser personas muy productivas y de mucho éxito. Cuando hablamos de familia hablamos de un grupo de personas que viven bajo un mismo techo. Pero no es sano que vivan varias familias bajo un mismo techo, lo sano es que viva cada familia tenga su propio techo. Cuando un hijo se casa es muy importante que busque un hogar donde vivir y no siga viviendo con sus padres o suegros, porque una familia nunca va a progresar cuando vive con otra bajo el mismo techo, se pueden amparar familias, hijos pero bajo situaciones temporales exclusivamente.
Lo que nos permite vincularnos al progreso de nuestra familia es ejercitar el amor de Dios, para tener una linda familia, una familia feliz, debes basar cada una de tus acciones en el amor de Dios, que no se forma una familia con base en emociones o momentos, sino con base en los Principios de la Palabra de Dios. Hoy te invito a la luz de este Salmo, a encontrar allí, unos principios claves para formar una familia que progresa:
1. Sujeción: Si no hay sujeción, no hay bendición, en la Palabra de Dios, en Efesios 5-6 Nos habla de la sujeción que debemos tener a Dios, y de unos a otros, al tener una clara comunión con Dios, podremos sujetarnos primeramente a Su voluntad y luego en el orden que Dios ha dispuesto para el hogar, entender y aplicar este principio es clave, para que haya una armonía y una prosperidad integral en la familia. Cuando esa sujeción no se da, lo que tenemos entonces es una batalla de los “egos” y de esa forma, se hace imposible la convivencia, porque cada miembro de la familia, intentará tirar cada uno por su lado y sería un desorden total.
Todos los de la familia deben basar sus decisiones en la voluntad de Dios. La familia no debe estar basada en fundamentos que encuentran en novelas o fundamentos que se aprenden por mirar todo el día televisión, o sentado frente a un computador. La familia debe basarse en principios bíblicos que se aprenden, al ir a la iglesia, asistir a un grupo de paz, y sobre todo al compartir un mensaje dentro del hogar, con cada uno de los miembros de la familia, una o dos veces por semana, algo corto y contundente que ayude a construir una sólida relación familiar con Dios. He allí la importancia de invertir en la formación de tu familia, comprando libros, buenas biblias, cds de audios, música edificante, etc.
En un hogar el hombre es quien toma las decisiones finales, pero la mujer está en su derecho y obligación de opinar en esas decisiones, y el esposo en la obligación de escuchar, cuando su mujer le está hablando con sabiduría, bajo la ayuda de Dios, las decisiones familiares se tomarán correctamente. Tú amado lector aprende a pedirle sabiduría a Dios, Él te la concederá.
El hombre padre de familia tiene que ser el primero que busca de Dios, pues su familia depende de la cabeza del hogar, cuando tu varón de Dios, buscas al Señor, Él te dará sabiduría, para que tomes decisiones acertadas, y tu familia llegue a los pies de Cristo. Haz que tu comunión con Dios sea intensa, sé el primero en levantarte a orar, sé el primero en estar listo para ir a la iglesia, aprende a depender exclusivamente de Dios. Tal vez al principio haya situaciones difíciles que te desanimen, es normal que sucedan, pero debes perseverar porque Dios respalda al que persevera.
2. Respeto: 1 Pedro 3:1-7 Respeto es tener palabras nobles y dignas, al tratar al otro, eso es tener un trato respetuoso, porque si no hay respeto, si no violencia, no hay progreso nunca. El respeto tiene que ver con la forma en la que se trata la familia. El hombre debe ser muy delicado al hablarle a su esposa, debe hablarle con amor, como vaso frágil; no pueden existir hombres que le griten a sus esposas, hombres que le peguen a sus esposas, tal vez tu varón de Dios, pienses que tu esposa grita mucho o te regaña mucho, y te ves tentado a gritarle, o golpearla, apártate de esa situación huye a tu lugar secreto, órale y pídele a Dios que te de sabiduría y te enseñe como solucionar esta situación. Varón cómprale detalles a tu mujer, flores, chocolates; Ahí estas respetando a tu mujer, estas valorando su naturaleza femenina.
Amada mujer la felicidad de tu familia no puede depender solamente del varón, aprende a honrar a tu esposo, aprende a sujetarte a su autoridad, aprende a amarle, no grites en circunstancias innecesarias. “La mujer sabia edifica la casa, y la necia con sus manos la destruye”. Aprende a hablar con respeto y amor, dile a tu marido datos concretos y verdaderos, elimina los "yo siento", "es que yo creo", "yo calculo". Tal vez a tu marido le incomode o le moleste, pero estará escuchando y reflexionando, porque estás hablando con la verdad, con hechos y datos. No permitamos familias que se golpeen entre sí, ni manipulaciones dentro de las familias.
Los hijos deben respetar a sus padres, ser ejemplo para sus hermanos, porque todo aquel que no respete a sus padres va a fracasar, pero el que les honra, será prosperado; tus padres no son perfectos y se pueden equivocar, pero no debes responder con gritos o golpes, debes hablar con amor y con respeto, haciendo ver los errores, y aprendiendo de su corrección con sabiduría.
3. Reconciliación Mateo 6:14-15. Reconciliar es más que perdonar, porque muchos pueden decir: “yo perdono pero no olvido”. Reconciliar entonces es más que perdonar y se trata de volver a comenzar olvidando el pasado; es volver a soñar juntos como familia, aprender a anhelar el mismo sueño que tus hijos, amar y desear el sueño del otro. Es importante volver a confiar, a pasar tiempo de calidad juntos, no vivamos nuestra relación de pareja, solo porque en el matrimonio prometimos estar juntos, vive intensamente cada día con tu familia, ámala, respétala, valórala, y cuídala
Como miembro de una familia debes aprender a reconciliarte, cualquiera sea tu papel en tu familia: marido y esposa, padres con hijos, hermanos con hermanos; porque donde hay reconciliación hay prosperidad, pero donde hay odios y rencores solo hay ruina.
4. Cooperación Salmo 133. Es juntarse por los sueños del otro, ayudándose mutuamente a salir adelante, porque igualmente si no hay cooperación, tampoco hay progreso.
Escucha a todos los miembros de tu familia, compartan tiempo en el cuál, cada uno exponga su sueño y elaboren sueños familiares, metas a corto, mediano y largo plazo, aprende a valorar esas metas de tus hijos, o de tu esposa.
Varón, tu mujer puede estar anhelando, terminar la universidad que tal vez no terminó, apóyala; tú hijo anhela tal vez estudiar en una buena universidad, pero costosa, no le mates el sueño y le digas que no puedes pagarle esa universidad, porque tal vez no tengas dinero suficiente para respaldar económicamente su estudio, pero busca de Dios, hónrale, y pídele con fervor, Él te respaldará, te apoyará, ese sueño, que no es individual sino ahora familiar.
Como familia para este año planeen la creación de una empresa bajo la instrucción de Dios, porque lastimosamente un empleado nunca va a dejar una herencia a sus hijos, mientras que el empresario, logrará una herencia para sus hijos y los hijos de sus hijos. Órale y pídele a Dios sabiduría y que te diga el negocio correcto. No te afanes, estudia, prepárate para este hecho. Pídele a Dios te ayude a tener seriedad, consagración y entrega; haz a un lado de tu vida las amistades que no aporten nada positivo. Dios está contigo, con tus sueños, con tu familia, con tus metas. Y aprende a confiar en Dios.
Si es la primera vez que lees uno de nuestros artículos y todavía no le haz entregado tu vida a Jesús, te invitamos a hacer la siguiente oración… no la hagas solo en tu mente, sino tambien pronúnciala con tus propios labios: Señor Jesús, yo hoy te entrego mi vida y mi corazón, y te recibo como mi Señor y salvador personal. Te pido perdón por mis pecados, me arrepiento de toda mi maldad y recibo tu paz, tu amor, tu perdón y el precioso regalo de la vida eterna. En Cristo Jesús, amén. Apreciado lector, si haz hecho esta oración, déjame felicitarte porque ahora eres un hijo de Dios; La Palabra dice que en Cristo, eres nueva criatura y nunca jamás Dios se acordara de toda la maldad que hiciste hasta el momento de esta oración. Ahora, cada mañana busca de ese precioso Papá que es nuestro Dios. Lee la Biblia, te recomendamos el evangélio de Juan que es el amor de Cristo. Y te invitamos a nuestras conferencias de Visión y Éxito para tu vida (puedes ver nuestras direcciones en diferentes ciudades de Colombia en la sección SEDES del menú principal). Si vives fuera de Colombia o en otra ciudad que no sea donde tengamos nuestra iglesia, puedes escribirnos en la sección CONTACTENOS, nosotros te contactaremos lo antes posible.
|
|
|